Thursday, 21 August 2014

Paz en La Anunciación


La Palabra PAZ

      De nuevo hemos colgado la palabra “PAZ” en la fachada de la Casa de la Anunciación.  Era la víspera del Domingo de Pentecostés de 2014, y la fecha coincidió felizmente con la convocatoria del Papa Francisco a un “grupo de oración” con los presidentes de Israel y Palestina, Shimon Peres y Mahmoud Abbas, para “elevar conmigo una intensa súplica, pidiendo a Dios el don de la paz”.

Hogar Paz

     Pero no es la primera vez que hemos destacado la palabra “PAZ”.  Recuerdo cuando nos instalamos en la primera casita de la Comunidad, a dos cuadras de los Padres MSC, en Los Prados, en el año 1984.  En aquel entonces todos estábamos fascinados por los mensajes saliendo de Medjugorje en Yugoslavia.  John quisiera llamar la casita “Casa Mira” porque Nuestra Señora se había presentado como “Kraljice Mira” (Reina de la paz).  Pero María comentó que pocos dominicanos hablaban el idioma Yugoslavo.  Así que decidimos llamarlo “Hogar Paz”.
 
Padre Emiliano y John,  frente al “Hogar Paz” en 1984
Palabras claves de la Comunidad
    Sin embargo, igual como la palabra “compasión” se ha constituido como la zapata de todas las actividades de la comunidad, igual la palabra “Paz” se ha tornado en la clave de nuestra espiritualidad.

Visión Fundacional
     Efectivamente, el concepto de la paz está tratado dos veces en nuestra Visión Fundacional, la primera escrita por María, y la segunda por John:

1.
La Paz
    En Mateo 3, 13-17 se escucha la voz de Dios cuando dice “Este es mi Hijo muy amado, escuchadle”.  Los Siervos de Cristo Vivo quieren también ser llamados hijos de Dios.  Por esto el Siervo de Cristo Vivo será una persona que viva para la paz.  “Bienaventurados los que trabajan por la paz porque ellos serán llamados Hijos de Dios” (Mateo 5, 9).
Su misión será pacificadora en todo momento.  Serán aplicación de la paz y precisamente por esta paz en sus propias vidas serán reconocidos.  El Siervo de Cristo Vivo al vivir una vida de paz estará predicando con su vida.  Vida personal y comunitaria de paz.  Por eso no se conciben en esta Comunidad ni los chismes, ni las peleas, ni las ofensas, ni las murmuraciones entre sus miembros.

2.
Su misión será pacificadora en todo momento 
                                                       y su vida será la construcción y aplicación de la paz
    El único signo seguro de la presencia de Jesús es “paz”.  Cualquier otro signo podría ser imitado por el enemigo, pero «la paz que sobrepasa todo entendimiento» 1/  es inimitable.      Es exclusiva de Jesús.  Sólo se experimenta la paz verdadera cuando Jesús hace acto de presencia, diciendo:  «La paz sea con vosotros». 2/    ¡La Paz es Jesús! 3/
    Jesús no solamente nos bendice con su paz, sino que nos la entrega:  «mi paz os dejo, mi paz os doy», 4/  y nos manda que, a la vez, la entreguemos a los demás:  «En la casa en que entréis, decid primero: “Paz a esta casa”». 5/   Es que Jesús «vino a anunciar la paz: paz a vosotros que estabais lejos, y paz a los que estaban cerca» 6/   «a fin de ... guiar nuestros pasos por el camino de la paz». 7/
    La insistencia en esta paz es tanta que San Pedro - en la casa de Cornelio - resume toda la evangelización en una frase: «Dios ... ha enviado su Palabra ...  anunciando la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo». 8/
    Y San Pablo se hace eco de la misma idea, diciendo:  «¡En pie! pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la Justicia como coraza, calzados los pies con el Celo por el Evangelio de la paz». 9/
    Es por esta razón que nosotros, como Siervos, estamos motivados a tomar el papel de “instrumentos de la paz”, y actuar como intercesores para promocionar justicia, perdón, reconciliación, y misericordia.  Porque nuestro anhelo es la construcción y la aplicación de la paz.  Pues «el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo». 10/  «Procuremos, por tanto, lo que fomente la paz».11/
1/  Filipenses 4, 7.   2/  Lucas 24, 36.   3/  Efesios 2, 14.   4/  Juan 14, 27.   5/  Lucas 10, 5.   6/  Efesios 2, 17.   7/  Lucas 1, 79.   8/  Hechos 10, 34-36.  9/  Efesios 6, 14-15.   10/  Romanos 14, 17.   11/  Romanos 14, 19.

Paz = Shalom
    Para nosotros los cristianos, el uso de la palabra “paz” en la Eucaristía tiene sus raíces en la palabra en hebreo “Shalom”.  Se puede decir que “Shalom” expresa no solamente el deseo de tener una ausencia de conflicto o una desaparición de hostilidad, sino también el anhelo por un retorno al equilibrio, a la justicia y la igualdad integral.  Es decir, la reconciliación como fruto de la compasión.

Uno de las “diosidencias” más bellas de nuestra fe es el símbolo “chi-rho”.
A primera vista, se parece a la palabra “PAX”, (que significa “paz” en latín).
Sin embargo, en verdad son las dos primeras letras griegas X “chi” y P “rho”,
de la palabra Χριστός (Khristós – “el ungido”).  Es decir, lo que parece a “paz”,
en verdad es Cristo.  Efectivamente, como escribió san Pablo
“¡La Paz es Jesús!” (Efesios 2, 14).
Paz de cada día
    Personalmente, la palabra “paz” lleva una serie de conceptos (los intelectuales la llamarían un “paradigma”) tan denso, amplio y completo que he incorporado la palabra en mi saludo habitual al contestar al teléfono, primero con mi identificación, seguido por el saludo, así: “John Fleury … ¡Paz!”

El pobrecillo de Asís
    No se puede sobre-estimar la importancia de "il poverello d'Assisi" en la espiritualidad de nuestra Comunidad. 
    Al recibir su ‘Bautismo en el Espíritu Santo’ en 1974, el primer encuentro de John con un asesor espiritual terminó con la recomendación de orar con “Hazme un instrumento de tu paz” .
    En el año 1979 Nidia participó por toda una semana en un encuentro religioso-ecuménico internacional en Asís.
    En el año 1981 ocurrió uno de los momentos “pre-fundacionales” especiales, cuando el     Padre Emiliano, María y Evaristo se reunieron para un retiro breve en Asís.  María nos cuenta:  “Desde el Congreso de Líderes de la RCC en Roma fuimos a Asís del 9 al 12 de mayo de 1981.  Cuando subimos al Subasio y en la Iglesita de la Ermita, ante el Santísimo … fue ahí mismo que decidimos que escogeríamos a San Francisco de Patrón de la Comunidad”.
    Así que, en aquella primera reunión de “los ocho” en Samaná, entre el 26 y 28 de noviembre 1982, no era sorpresa que elegimos a San Francisco de Asís como patrón “por su espíritu de paz, quien reflejó en su vida el Evangelio del Señor Jesús.”
    Sin embargo, creo que la radicalidad de entrega de San Francisco ha tenido una atracción muy especial para muchos de nosotros.  San Francisco estaba locamente enamorado de Cristo.  Como dice P. Raniero Cantalamessa: “Lo que le empujaba a Francisco de Asís a una expresión tan radical del Evangelio era un amor radical por el autor del Evangelio.  La radicalidad es la marca de los santos.  Ellos van hasta el final, ni siquiera conciben que podamos parar en un objetivo intermedio”.

San Francisco de Asís
En el año 1280 -unos 50 años después de la muerte de San Francisco-,  Cenni di Pepo (Giovanni) Cimabue pintó al fresco “La Virgen con el Niño entronizados, cuatro ángeles y san Francisco”, en el transepto derecho de la Basílica inferior de Asís.  Es el retrato más cercano y fiel del Santo.
El biógrafo que lo conoció personalmente, Tomás de Celano, lo describe así:  “Hombre elocuentísimo, de aspecto jovial y rostro benigno, no dado a la flojedad e incapaz de la ostentación.  De estatura mediana, tirando a pequeño; … su lengua era dulce, ardorosa y aguda; su voz, vehemente, suave, clara y timbrada; … vestía un hábito burdo; dormía muy poco y era sumamente generoso.  Y como era humildísimo, se mostraba manso con todos los hombres, haciéndose con acierto al modo de ser de todos  El que era el más santo entre los santos, aparecía como uno más entre los pecadores” (1 Celano 83).
“Hazme un instrumento de tu paz”
    Algo que llama la atención es la incorporación de la oración “Hazme un instrumento de tu paz” al final del rezo de las Laudes, en todas nuestras Casas de Oración, aunque no está mencionado en nuestros Estatutos.  Basta con que esta oración, (publicada por primera vez en enero de 1913, en Normandía, Francia) es una bella síntesis de la espiritualidad franciscana a la cual todos aspiramos.
    Hay una sensación que la Oración de la Paz tiene su origen en el Sermón de la Montaña.  A  la vez, la sencillez de su expresión es sumamente atractiva, con una serie de peticiones concretas que presupone una sola cosa: que el único ejemplo es, era y será el Señor Jesús.  Así entramos en el camino humilde de la imitación de Cristo cada día en nuestra vida.
    La repetida insistencia en la palabra “paz” como la fuente, centro y culmen de la vocación franciscana, nos hace pensar que el autor se había meditado largamente en el Salmo 85, 8-14:
    « ¡Haz, Señor, que veamos tu bondad y danos tu salvación!  Quiero escuchar lo que dice el Señor, pues Dios habla de paz a su pueblo y a sus servidores, con tal que en su locura no recaigan.  “Cerca está su salvación de los que le temen y habitará su Gloria en nuestra tierra.  La Gracia y la Verdad se han encontrado, la Justicia y la Paz se han abrazado; de la tierra está brotando la verdad, y del cielo se asoma la justicia.  El Señor mismo dará la felicidad, y dará sus frutos nuestra tierra.  La rectitud andará delante de él, la paz irá siguiendo sus pisadas.” »
    Es que, cada versículo insiste en que solamente en un ambiente de paz es posible cumplir con los demás propósitos, y por eso, todo se resume en la última palabra de toda: “Maestro ayúdame a nunca buscar ser amado sino yo amar”.

La Tau corresponde a la última letra del alfabeto hebreo
San Francisco de Asís amaba y veneraba la Tau
“porque representa la cruz y significa una verdadera penitencia”.
A la vez -igual como la Tau es la última letra del alfabeto-,
los miembros de la “Orden de Frailes Menores” (OFM)
deben considerarse siempre como los últimos.


La Oración de la Paz
    En un resumen del trabajo a fondo sobre los orígenes de la Oración de la Paz, hecho por John y publicado en El Siervo (# 98, Oct, 1998), el P. Jorge Bravo M., S.J. escribió: «Del cuidadoso estudio se deducen claramente los siguientes puntos:
1) La “Oración de la Paz” no es de San Francisco, pero merece serlo ...  Aparece publicada por primera vez apenas en 1913 en la revista “Annales de Notre Dame de la Paix”, de Normandía, Francia, que -a su vez-, la toma de una pequeña hoja suelta “La Clochette” que no se ha encontrado.
Hay algún indicio de que es una oración dirigida al Sagrado Corazón de Jesús.  Según una observación del L'Osservatore Romano del 20 de enero de 1916:  “Se ha enviado al Santo Padre el texto de varias oraciones por la paz…” (incluyendo el texto en italiano de nuestra oración)  “entre ellas nos place reproducir una que está especialmente dirigida al Sagrado Corazón ...”
Nuestro texto nunca menciona al Sagrado Corazón ni siquiera una vez.  Así que debemos suponer que existió un título que indicaba claramente el sentido de la oración.  De otro modo, las declaraciones en el periódico no tendrían sentido.
No vemos ninguna razón de por qué se presentó una colección de oraciones procedentes de Normandía y que cambiara el sentido de una de ellas.  Así pues, la oración por la paz debe de haber sido concebida originalmente como una serie de invocaciones al Sagrado Corazón.

Hay algún indicio de que es una oración dirigida al Sagrado Corazón de Jesús  
2) Pero merece serlo, porque el contenido es de un sabor “franciscano” inconfundible.  Cada palabra parece verdaderamente brotar del corazón del Pobrecito de Asís, el “hermano de todos y de todo”.  Sabor franciscano que, a su vez, es como la quintaesencia del Evangelio.  Toda ella se resume de manera incomparable en la primera frase:
Señor, hazme un instrumento de tu paz,” y fluyen luego con la mayor naturalidad las ocho peticiones siguientes que son como ocho compromisos que manan, a su vez, de las Bienaventuranzas del Evangelio:
“Donde haya odio ponga yo amor,
donde haya ofensa, perdón,
donde haya discordia, armonía,
donde haya error, verdad,
donde haya duda, fe,
donde haya desesperación, ponga esperanza,
donde haya tinieblas, luz,
donde haya tristeza, alegría”.
Expresa luego o desarrolla la palabra de Jesús que nos trae San Pablo: “Es más dichoso dar que recibir” (Hch. 20, 35):
“Oh Señor, haz que yo no busque tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar”.
y concluye con la razón suprema de Jesús:
“Porque es dando como se recibe,
olvidándose de sí como se encuentra uno mismo,
perdonando como somos perdonados,
y muriendo como resucitamos a la vida eterna”
La oración de San Francisco no es de San Francisco... ¡Es de todos! ¡y para todos!»

Casas de San Francisco de Asís
Pero no es meramente la Oración de la Paz que ha impactado sobre nuestra comunidad.  En San Francisco de Macorís, la Escuela de Evangelización (fundada en 1993) se nombró “San Francisco de Asís”, y en Coamo, Puerto Rico, la misma Casa de Oración (fundada en 2004) fue nombrada “San Francisco de Asís”.

Nuestra Casa de Oración “San Francisco de Asís” está ubicada en  la calle Barbosa #9 en Coamo, P.R.
Las armas químicas en Siria en 2013
El 21 de agosto de 2013 -durante la Guerra Civil en Siria-, el Gobierno de Siria lanzó un ataque sobre los rebeldes.  La gravedad del hecho, tomando en cuenta el uso de armas químicas, causó un impacto mundial.
El 31 de agosto, el Presidente Obama confirmó su intención de intervenir en Siria con misiles.

La Marina de EE.UU. contó con cuatro destructores, cada uno armado con 96 misiles “Tomahawk”, en la zona del Este del Mar Mediterráneo.  
Nuestra foto es de uno de ellos, el destructor USS Barry (DDG-52)
    En la Casa de la Anunciación nosotros convocamos “Cuarenta horas de adoración”, desde el viernes 6 al domingo 8 de septiembre, convirtiendo el salón grande en una capilla de adoración.  A la vez, colgamos la palabra “PAZ” en la fachada de la Casa.   Por cuarenta horas imploramos a nuestro Señor intervenir para parar en seco lo que pareció inevitable – una guerra mayor en el Medio Oriente.

Y el domingo … ¡sorpresa!  La participante menos pensada hizo una intervención decisiva:  Rusia -que tantas veces había tomado el papel del “malo”-, sugirió una solución al impasse: que Siria entregara sus armas químicas a las autoridades internacionales y Siria la aceptó.
¡La oración funciona!   ¡Paz! 
La Palabra “Paz” que colgamos a la fachada el 6 septiembre 2013
Fechas y signos
No podemos olvidar que el Señor siempre nos ha hablado con fechas.  Efectivamente, colgamos la palabra “PAZ” en la fachada de la Casa de la Anunciación para el fin de semana del viernes 6 al domingo 8 de septiembre.  El 8 de septiembre es la fiesta de la Natividad de la Virgen María.  El signo era frágil y temporal.  Sin embargo, quedó allí sin problema durante siete meses, hasta el “Viernes de Dolores”, el 11 Abril de 2014, cuando finalmente los vientos y lluvias de la cuaresma lo tumbaron, lista para la austeridad de Semana Santa.  Por siete meses “María guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón” (Lucas 2, 19).
La Palabra “Paz” que colgamos en la fachada en la víspera del Domingo de Pentecostés de 2014.
La foto con el arco-iris se tomó el 22 de agosto 2014, y habla por si mismo.
La Palabra PAZ permanente
Finalmente colgamos la palabra “PAZ” en forma permanente a la fachada de la Casa de la Anunciación en la víspera del Domingo de Pentecostés de 2014.  Era la víspera de la fiesta del Espíritu Santo.  Ya sabemos del poder de la oración para consolar, entender y amar.

Jesús es Amor y Paz
Jesús es amor, y en la Casa que anuncia que Jesús está vivo, es preciso que los Siervos de Cristo Vivo anunciemos desde los techos que el camino hacia el Reino de Dios es un camino de amor, de perdón y de paz.

Hazme un instrumento de tu paz

Hazme un instrumento de tu paz
donde haya odio lleve yo tu amor
donde haya injuria tu perdón señor
donde haya duda fe en ti

Hazme un instrumento de tu paz
que lleve tu esperanza por doquier
donde haya oscuridad lleve tu luz
donde haya pena tu gozo señor

Hazme un instrumento de tu paz
es perdonando que nos das perdón
es dando a todos como tu nos das
muriendo es que volvemos a nacer

Maestro ayúdame a nunca buscar
ser consolado sino consolar
ser entendido sino entender
ser amado sino yo amar



No comments:

Post a Comment